Y, ahora ¿Qué hacemos?

Esperanza Cobo González

Mediadora

 

Y, ahora ¿Qué hacemos?

¡La vida ya no es como antes!

¿Alguien ha oído decir a su padre o madre esta frase? Seguro que sí.

Venimos de atravesar una etapa dura para todos, pero sobre todo para nuestros mayores, y más aún cuando solo queda uno en la pareja. Después de este duro confinamiento y restricciones, todos los hijos hemos añorado a nuestros padres, y más cuando no vivimos ni en la misma comunidad autónoma. Pero la añoranza de los padres hacía sus hijos ha sido aún mayor.

Antes, cuando la vida no era como es ahora, los padres vivían con los hijos, permanecían en el hogar de toda la vida y el cuidado que nos habían brindado de pequeños lo brindábamos los hijos a los padres cuando eran mayores. Y ese cuidado se traducía en vivir con ellos, y si eras hija o nuera, lo dejabas todo para su asistencia y cuidado.

Pero la vida ya no es como era antes, y ahora las hijas y las nueras tenemos nuestros quehaceres, nuestro trabajo, nuestros propios hijos, Y ¿porque no? nuestras aficiones, nuestras comidas y charlas con amigas, nuestros viajes, nuestra pareja y un largo etc…

Y esto conlleva muchas situaciones de conflicto indeseadas entre padres que viven solos y los hijos que no son como los de antes. Y muchas veces, ni los padres saben trasmitir sus necesidades a los hijos, ni los hijos saben trasmitir a los padres sus inquietudes actuales que no coinciden con las de antes.

Pudiera ser, o puede ser egoísmo por parte de todos, por la necesidad imperiosa de no perder un minuto de nuestra vida tras las vivencias que hemos experimentado en este último año. Por ello es necesario hablar, escuchar y ser escuchado, entender y ser entendido, querer y ser querido con nuestros defectos y virtudes. Y muchas veces es necesario contar con la ayuda de alguien que sepa encauzar nuestras emociones, y que nos ayude a empatizar con el otro.

La mediación no solo evita pleitos, sirve también para otros menesteres.

 

En Madrid a 15 de Julio de 2021

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