UNA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS

Bonito duelo (sobre mediación)

Rocio Sampere Meneses

Mediadora

 

Duelo se define como una reacción emocional cuando un vínculo afectivo se rompe

Duelo se define también  como un combate que enfrenta a dos personas que se desafiaban, se asociaba a términos de honor y venganza, en el S XI existían los “duelos judiciales” que permitían recurrir a la fuerza (el el valor) para dar veracidad a los alegatos.

https://www.boe.es/biblioteca_juridica/anuarios_derecho/abrir_pdf.php?id=ANU-H-2020-10011700139_ANUARIO_DE_HISTORIA_DEL_DERECHO_ESPA%C3%91OL_La_excepcionalidad_del_duelo_judicial._Apuntes_sobre_su_pr%C3%A1ctica_en_los_fueros_locales_de_Castilla-Le%C3%B3n_(ss._XI-XIII)

Bonito,  él lo que tiene belleza, lo que es agradable.

La letra de la canción de Jarabe de Palo nos  dice:

Bonita la gente cuando hay calidad
Bonita la gente que no se arrepiente
Que gana y que pierde, que habla y no miente
Bonita la gente, por eso yo digo
Bonito todo me parece, bonito…”

 

 

Hay palabras feas y palabras bonitas. Ya sabéis, esas que le elevan o te hunden.

Y llegó alguien, allá en Grecia, y a la combinación de palabras bonitas y feas la llamó ὀξύμωρον, “oxímoron”, y dicen que combinándolas se les da un sentido nuevo. Sófocles en el siglo V A.C. nos daba un ejemplo “inocente culpabilidad”  que a mí me evoca el cambio climático, el futuro de nuestros hijos y nuestra pasividad.

 Repasemos otras: “tensa calma” “fiebre de frio” “hielo abrasador” “instante eterno” “paz armada” …

Si escuchamos estos ejemplos en un momento de sosiego, seguro que no nos pasan desapercibidos, nos harán sentir, porque por nuestras vidas alguno ha pasado o porque nos sugieren emociones,  de las que los humanos tenemos relacionadas con el lenguaje.

Hay estudios científicos que dicen que el cerebro se estimula cuando nos dicen un “oxímoron” https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1053811911012894?via%3Dihub, y que cuando se escuchaba a los 500 milisegundos se provocaba una intensa actividad cerebral, más que si se escuchan frases incorrectas, neutras o pleonasmos.

Es el poder de la palabra; que seduce, convence, aleja…

En mediación provocamos la palabra, y “un bonito duelo”. ¿duelo? Sí, porque no, es lo que definimos como “empatía más asertividad” te escucho y me escucho, te entiendo y me entiendo, he de decir lo que pienso, me debes escuchar, yo te escucho también.

Y el mediador, provoca este cruce de ideas, de palabras, de sentimientos, de información, con la habilidad adecuada para que la hostilidad de paso a la información.  Nos alejamos de la “pasividad” para lograr efectividad, nos alejamos de la “agresividad” para lograr información.

Evidentemente ese “bonito duelo” puede generar “ansiedad”. Para ello debemos prepararnos y conocer bien nuestros objetivos.

No se trata de hacer daño, se trata de dejar a un lado lo que no nos deja avanzar y así conseguir lo que necesitamos.  Así que nuestro “bonito duelo” debe ser dedicado a conseguir objetivos.

No se trata de rememorar el pasado para juzgar lo que hizo el otro, no nos sentamos con un rival, no queremos humillar, nos acercamos para ver salidas. Intentamos comunicar que puede hacer uno y otro para resolver el conflicto.

Se trata de buscar oportunidades, seguro que las hay, y con una palabra bien dicha, en su momento, se puede conseguir.

 

“Antes de hablar, escucha. Recuerda, antes de reaccionar, piensa. Ten en cuenta: antes de criticar, espera. Antes de renunciar, intenta”.

-Ernest Hemingway-

 

 

 

Entrevista EUROCONEXION JUNIO 2020

EuroConexión Junio 2021- El procedimiento de mediación en la Unión Europea- UEM

 

https://www.ivoox.com/euroconexion-junio-2021-el-procedimiento-mediacion-en-audios-mp3_rf_72154246_1.html?fbclid=IwAR0LrhGkUWVUGKBPcjZQkY68JbUHYpPX0Dk7WzjnELV8tZKsyFFw1CtE-3Q

 

Y, ahora ¿Qué hacemos?

Esperanza Cobo González

Mediadora

 

Y, ahora ¿Qué hacemos?

¡La vida ya no es como antes!

¿Alguien ha oído decir a su padre o madre esta frase? Seguro que sí.

Venimos de atravesar una etapa dura para todos, pero sobre todo para nuestros mayores, y más aún cuando solo queda uno en la pareja. Después de este duro confinamiento y restricciones, todos los hijos hemos añorado a nuestros padres, y más cuando no vivimos ni en la misma comunidad autónoma. Pero la añoranza de los padres hacía sus hijos ha sido aún mayor.

Antes, cuando la vida no era como es ahora, los padres vivían con los hijos, permanecían en el hogar de toda la vida y el cuidado que nos habían brindado de pequeños lo brindábamos los hijos a los padres cuando eran mayores. Y ese cuidado se traducía en vivir con ellos, y si eras hija o nuera, lo dejabas todo para su asistencia y cuidado.

Pero la vida ya no es como era antes, y ahora las hijas y las nueras tenemos nuestros quehaceres, nuestro trabajo, nuestros propios hijos, Y ¿porque no? nuestras aficiones, nuestras comidas y charlas con amigas, nuestros viajes, nuestra pareja y un largo etc…

Y esto conlleva muchas situaciones de conflicto indeseadas entre padres que viven solos y los hijos que no son como los de antes. Y muchas veces, ni los padres saben trasmitir sus necesidades a los hijos, ni los hijos saben trasmitir a los padres sus inquietudes actuales que no coinciden con las de antes.

Pudiera ser, o puede ser egoísmo por parte de todos, por la necesidad imperiosa de no perder un minuto de nuestra vida tras las vivencias que hemos experimentado en este último año. Por ello es necesario hablar, escuchar y ser escuchado, entender y ser entendido, querer y ser querido con nuestros defectos y virtudes. Y muchas veces es necesario contar con la ayuda de alguien que sepa encauzar nuestras emociones, y que nos ayude a empatizar con el otro.

La mediación no solo evita pleitos, sirve también para otros menesteres.

 

En Madrid a 15 de Julio de 2021

LOS BENEFICIOS DE LA MEDIACION EN LOS PROCESOS DE FAMILIA

 

Los procedimientos de familia (separaciones, divorcios, relaciones paterno-filiales, de relación abuelos-nietos, etc), presentan una característica común que no concurre en otro tipo de conflictos, y no es otra que la necesidad de preservar el mantenimiento de las relaciones personales entre todos los miembros de una misma familia, una vez que el conflicto entre ellos ha quedado solucionado. Sobre este horizonte supremo de la necesidad de mantener la estructura familiar anterior a la crisis, la mediación familiar se perfila como el sistema óptimo para la resolución del conflicto que conduce a la ruptura de la pareja, salvando, como decimos, la estructura familiar que ha de seguir subsistente después de que el propio conflicto haya quedado resuelto. Y ello, fundamentalmente, en beneficio de los hijos menores de edad, a quienes es preciso ofrecer una estructura familiar completa y sin exclusiones.

En los países con mayor tradición divorcista, y con una experiencia más definida en la resolución alternativa de conflictos, desde hace más de cincuenta años la mediación familiar se ha impuesto como sistema más adecuado de abordaje y resolución del conflicto de familia, para evitar un planteamiento judicial contencioso del problema, que sin duda dejará ente los interesados un rastro de decepción y unas estructuras familiares desvencijadas, si no definitivamente rotas.

La mediación permitirá el análisis sosegado de los problema que la familia presenta, y la exploración y búsqueda de las soluciones más adecuadas para el futuro de la familia, que facilite mantener los lazos de afecto entre los miembros de la estirpe que se encuentra en trance de ruptura definitiva. Y todo ello a través de un diálogo cooperativo y sincero entre los interesados, siendo la mediación la herramienta adecuada para tender entre ellos los puentes de un diálogo sosegado que generalmente es lo primero que se rompe cuando la crisis familiar hace acto de presencia.

 

Las ventajas que la mediación presenta en estos casos se pueden resumir en las siguientes :

 

 

* Permite la participación directa de los interesados, que por sí mismos analizan los problemas, valoran las diferentes alternativas y deciden la solución más adaptada a las peculiaridades de su propio grupo familiar, salvaguardando los intereses personales  de todos sus miembros. La labor del mediador se limita a ser un mero conductor del proceso sin ofrecer soluciones a los interesados, que han de abordar por si mismos la respuesta a su problema.

* Facilita la adopción de decisiones consensuadas entre las partes, lo que conduce a un cumplimiento mucho más eficaz de los acuerdos, al no recibir los interesados imposiciones externas, y ello les lleva a un ajustado y leal cumplimiento de lo convenido entre ellos, haciendo posible que los conflictos que en el futuro pudieran generarse tengan una solución igualmente basada en el consenso mutuo, como filosofía inspiradora de la gestión del conflicto.

* Facilita la desactivación de los dramas emocionales que surgen en el momento de la ruptura de pareja, que permite debatir los problemas en un ambiente de cooperación constructiva y confianza mutuamente otorgada, evitando que queden vencedores y vencidos, y que la figura de ninguno de los progenitores quede devaluada en la apreciación de los hijos, que perciben cómo sus padres son capaces de resolver sus problemas por la vía del acuerdo y la colaboración entre ellos.

* Evita las consecuencias dañosas de una prolongada situación de tensión y ansiedad entre los interesados, que siempre se genera en la vía jurisdiccional, al acortar extraordinariamente el plazo de tiempo en el que las partes solucionan sus problemas.

* Refuerza la autoestima de cada una de las partes, precisamente en un momento especialmente delicado de sus vidas, haciéndoles ganar confianza en un futuro mucho más definido entre padres e hijos.

* Favorece el mantenimiento de una relación personal aceptable entre los interesados, y posibilita las relaciones posteriores al momento de la ruptura. El pacto de los interesados ennoblece su postura ante un problema tan sensible, les conduce a un sistema formalmente elegante de gestionar su crisis, y transmite un mensaje de tranquilidad y seguridad a los hijos, que comprueban cómo sus padres han conseguido resolver sus diferencias a través del diálogo y la cooperación mutuas.

* Descongestiona el ámbito judicial, dado que la mayor parte de los conflictos se resuelven fuera del mismo, incluso los que se iniciaron por vía contenciosa pueden encontrar la solución definitiva como consecuencia de un proceso de mediación, poniendo fin al pleito iniciado.

* Introduce un factor de economía en el proceso, pues la conclusión de un acuerdo duradero y sobre bases sólidas de compromiso mutuo evita la formulación de posteriores ejecuciones por incumplimientos, y los subsiguientes pleitos de modificación de Sentencia, tan frecuentes en los procesos judiciales concluidos sin avenencia o consenso de los interesados, que tratan de satisfacer sus intereses formulando nuevas acciones legales.

 

Indiscutiblemente, para implementar el sistema de la mediación y normalizar su aplicación como elemento de óptimos resultados en el abordaje de la crisis familiar, hace falta que la sociedad tome conciencia de los beneficios que este sistema representa en todos los aspectos antes enunciados, y hace falta llevar al ánimo de los interesados, que el conflicto judicial y la resolución de los problemas por la vía adversarial o contenciosa, solo conducirá a una familia definitivamente rota, en la que los odios y las cuentas pendientes prevalezcan sobre la necesidad de preservar para el futuro de la familia un horizonte pacífico y completo en las relaciones que en lo sucesivo debe mantener la familia que ha sufrido pero que ha sido capaz de resolver la crisis en las mejores condiciones posibles.

 

Antonio Acevedo Bermejo.

Abogado y Mediador Familiar

SOCIODRAMA o PRÁCTICAS SIMULADAS

 

Sonia Bengoa Gonzalez

Mediadora

 

 

SOCIODRAMA o PRÁCTICAS SIMULADAS

 

El verdadero sujeto del sociodrama es el grupo y no los distintos individuos. El sociodrama trata de las relaciones de grupo y las ideologías colectivas, por ejemplo, los conflictos entre grupos étnicos y políticos. Las sesiones psicodramáticas, especialmente en su forma sociodramática, ofrecen la posibilidad de describir papeles y tipos que tienen un significado colectivo para los participantes de las sesiones terapéuticas. Durante la segunda Guerra Mundial, por ejemplo, fue importante disponer en los hospitales norteamericanos que utilizaban el psicodrama de egos auxiliares capaces de desempeñar los papeles de madre y amante. No se trataba de la madre o la amante privadas un soldado, sino de las correspondientes imágenes ideales colectivas”.

 

Jacob Levy Moreno (1966)

 

Ya en la comunidad Ranquehue, aplican la reparación principio de Justicia restaurativa, siendo su base principalmente la conciliación, estando englobado en un todo, en su comunidad como ente colectivo y la paz social. En un entrevista a Marta Ranquehue, hija de la lonko-Jefa Silvia Ranquehe- dijo “ Que las personas simplemente se pueden equivocar y que sólo deben corregir esos errores, no se los puede arrancar de la comunidad, ya que la comunidad es un todo y se desequilibra si sacamos parte de ella. Le dio mucha importancia al equilibrio de la comunidad, de la naturaleza y de las personas, ya que conforman un todo en el que debe prevalecer la armonía. Cuando hay un problema la comunidad en reunión escucha el tema a decidir y entre todos elaboran la solución, actualmente es una comunidad pequeña lo que facilita la intervención de todos.”.

Ahora hablemos de una sociedad como la nuestra, con todos y cada uno de nuestros integrantes, ¿un todo en uno? Hablemos mejor de representación dramatizada, SOCIODRAMA.

Ante un problema, un grupo se intentará identificar con el sujeto/problema con el único fin de buscar una solución adecuada al problema, profundizando en el tema y dando apertura a un diálogo o discusión. Permiten conocer un problema de interés social/cotidiano, a través de los distintos puntos de vista de los integrantes del grupo, los cuales representan como real ese problema dentro del contexto social para posteriormente, elaborar una discusión profunda por el tema y posibles alternativas de solución.

 

No solo es aplicado a nivel de pedagógico o a nivel socioeducativa, sino para preparación de distintas situaciones previo a que ocurra o para estudio de tallado a nivel social y cuerpo y mente. “Permite experiencias creativas, modificaciones de comportamiento y evoluciones de roles más emancipatorios”.

 

Fijan para su representación, lo siguientes pasos:

  1. Elección del tema
  2. Selección del grupo y el papel de cada uno a interpretar
  3. Preparación del guion (sería más puro la actuación si no existe ese guion, según mi humilde opinión, por lo que lo renombraría como Discusión previa)
  4. Desarrollo
  5. Debate
  6. Conclusiones

 

Les animo a que ponga en práctica esta técnica que permitirá una conciencia más próxima a una situación del día a día y a la visión de posibles alternativas más creativas, más profundas y sobre todo más consensuadas.

 

Junio 2021

 

Entrevista EUROCONEXION

14 de Junio de 2021

Entrevista para EUROCONEXIÓN sobre la mediación a nivel Europeo:

Mediado (mediación 2021)

 

¿LO MEJOR DE UNA MEDIACIÓN?  LA SATISFACCIÓN POR LA RESPUESTA AL FORMULARIO DE MEDIACIÓN POR UNA PERSONA MEDIADA.

 

 

¿ La información antes del inicio de la mediación ha sido suficiente?

SÍ.

¿ La plataforma telemática ha sido un espacio adecuado a sus necesidades?

SÍ.

¿ El horario de las sesiones se ha adecuado a sus necesidades?

SÍ.

¿Ha tenido la oportunidad de expresar sus puntos de vista?

SÍ.

¿Las habilidades del mediador han sido adecuadas?

SÍ, más que adecuadas diría yo, habéis hecho posible lo imposible.

¿Se encuentra satisfecho con el procedimiento de mediación?

SÍ.

¿Se han cumplido sus expectativas?

Se han superado con creces.

¿La duración del procedimiento ha sido adecuada?

SÍ.

¿Le ha parecido un procedimiento útil?

SÍ, totalmente.

¿Volvería a utilizarlo?

SÍ.

¿Sugeriría cambiar algo?

No, porque me parece que hacéis un trabajo impecable.

Mediación cuando los hermanos no se hablan

 

Rocio Sampere Meneses

Mediadora

 

En un curso de mediación al que asistí como alumna nos pidieron que nos pusiéramos por parejas y que nos mirásemos a los ojos dos minutos ininterrumpidos.

Mi pareja fue un compañero de profesión, Mariano, había coincidido con él en cientos de ocasiones, pasábamos desapercibidos. Sin embargo, después de ese día cuando nos vemos nos paramos, recordamos, tenemos una especial sensibilidad.

Yo en esos dos interminables minutos sentía que entraba en su zona de confort, y el en la mía. Me molestaba los primeros segundos, después me dejé llevar y quería entender en sus ojos algo sobre él.

Dicen que cuando miramos y nos devuelven la mirada se pone en acción nuestra capacidad de entender que es lo que pasa por la mente del otro. Bella reciprocidad.

Intentar saber que quien tienes enfrente tiene fortalezas y debilidades, puntos de vista diferentes, es clave para poder entenderse. Esa mirada constante a los ojos de otro provoca un reconocimiento.

Entonces porque no solemos mirar a los ojos ¿no miramos porque nos consideramos menos? ¿o porque no queremos ofender? ¿o no nos queremos entregar?

Enfocar tu mirada al otro con interés, con tiempo, es complicado, no hay duda alguna. Fijaros, se hizo un experimento en Tokio en el año 2016 y se concluyó que el contacto visual comparte el recurso cognitivo general, es decir, requiere una actividad en la que nuestro cerebro se concentra y se cansa.

En las últimas mediaciones en las que estoy interviniendo, de divisiones de herencia, los hermanos quieren sesiones privadas. Confían y demandan la confidencialidad del proceso. Prefieren transmitir a las mediadoras información, sentimientos, querencias… no creen en su propio dialogo. Las mediadoras escuchan, comprenden, empatizan, se entregan, resumen, recogen propuestas y comparten solo lo que les es autorizado.

Y permítanme que les confiese que me siento una extraña invadiendo su mundo, me duele, porque sé que estoy entre quienes antaño se miraron a los ojos, con entrega, mucho más de dos interminables minutos y se conocen más que nadie, desde siempre, desde esos momentos en los que no hay matices, ni engaños, solo complicidad.

Es una realidad habitual que los hermanos adultos dejen de hablarse y eso implica sufrimiento. Y en muchas ocasiones cuando con la mediación se soluciona el conflicto de base, se recupera la confianza y la necesidad de volver a los sentimientos de la infancia, si es así, la mediación enseña su valor.

Hablar y escuchar

Esperanza Cobo González

Abogada/Mediadora

 

Hoy escribo mis primeras palabras en este blog sobre la mediación, (tras insistirme Sonia) a la que llegué un día gracias a la insistencia de Rocío para la que la conociera; y si me parecía bien, para que la estudiara; y si me gustaba, para que me preparara; y si estaba preparada, para que dedicara mis esfuerzos a poner en práctica lo aprendido, y a difundir este método de resolución de conflictos que procura a los que se encuentran enfrentados una solución más satisfactoria de los mismos.

Y, ¿por qué? Porque está revestida de humanidad, de amabilidad y de empatía.

Como abogada que soy, profesión a la que llevo dedicándome desde el año 1997, he aprendido que ganar un pleito no siempre satisface a los clientes, porque son personas cargadas de sentimientos. Y en un pleito los sentimientos están al margen.

Son muchas las veces en que un cliente nos dice ¡no he podido hablar!

Y es que “ese hablar” no significa mas que la exposición de sus sentimientos, del porqué de la existencia del conflicto, del porqué se ha llegado a esa situación al margen de que una resolución judicial nos pueda dar la razón.

Por eso es por lo que, desde aquí, hago una llamada a todos, (abogados, procuradores, jueces etc…) a que inviten a “hablar” porque todos necesitamos ser escuchados.

No se quién dijo “Hablar es una necesidad, escuchar es un arte” y eso es lo que se procura y muchísimas veces ocurre en la mediación.

¡hablemos y escuchemos!