RESOLUCION DE CONFLICTOS

CRUCIGRAMA

IMAGINA

 

Pilar Cimbrón

Mediadora

 

Hace unos días celebrábamos el día mundial de la conciencia, promulgado por la ONU para concienciar al mundo sobre la cultura de la paz. Creo que es importante una reflexión al respecto. En esta era de incertidumbre social, de miedos, de violencia, de restricciones que estamos viviendo a nivel mundial y que tambalea nuestro mundo, se hace más necesario que nunca que se divulgue una cultura de paz con amor y conciencia.

 

¿Pero que es la conciencia? Según la RAE se define como Conocimiento del bien y del mal que permite a la persona enjuiciar moralmente la realidad y los actos, especialmente los propios.

 

La ONU va más allá y extiende su significado a un sentido más social, con ello quiere resguardar a las generaciones que nos sucederán de unas guerras que provocarán la destrucción, el caos, la desolación. Quiere que las personas actuemos con paz, con amor. Bonito ideal , algo tan fácil y sin embargo parece que cueste tanto.

 

 

En este sentido la Mediación es fundamental para la construcción de una auténtica Paz Positiva. Si vamos a la búsqueda de un Estado de Paz, debe entrar en juego la Mediación como medio prioritario, la mediación debe fomentar y todos debemos estar educados para el diálogo, la empatía, la cooperación.

 

Todos y cada uno de nosotros a lo largo de nuestra vida nos vamos a encontrar con dificultades. Esto corresponde a la vida misma y debemos saber cómo gestionar mejor éstos difíciles momentos, se trata de superarlo y de crecer a nivel emocional.

 

El conflicto forma parte de nuestra vida y éstos pueden generar violencia si se tratan de forma incorrecta. Se hace necesario evitar la violencia como forma de resolver las confrontaciones entre las personas que se ven envueltas en el conflicto y crear medidas que corten este conflicto antes de que se produzca la violencia.

 

La mediación es una manera de solventar los conflictos que no supone derrotar al otro. Nos mentaliza de que se puede salir del conflicto, que nuestros intereses no son incompatibles con los del otro y que los demás no son siempre los que nos atacan. Se genera confianza en los demás y en nosotros mismos, y aunque no se comparta la opinión del otro se pueda ver o entender.

 

“El hombre es bueno por naturaleza”, “el ser humano es bueno y empático, porque si uno de esos salvajes ve a otro sufriendo, siente una inclinación natural a auxiliar” decía Rousseau  y yo pienso igual, creo que el ser humano quiere resolver y no destruir,  destruyéndo a los demás nos destruimos a nosotros mismos, confío en el ser humano, no quiero pensar que nosotros que tenemos una capacidad que los animales no tienen, como el poder reflexionar sobre lo que nos motiva, y formular principios que nos permiten juzgar el bien, podamos ser peores que ellos, ellos que son puro amor hacia nosotros, a cambio de nada..

 

Promulgemos la paz y el amor, el ayudar a los demás, la bondad, el ser necesarios los unos a los otros,   desde nuestros hogares, desde nuestro interior para hacerlo extensivo al mundo. Lo que es dentro es fuera.

 

Como diría Jhon Lennon en esa maravillosa canción: “Imagine”:

 

Imagina a toda la gente viviendo en paz

Puedes decir que soy un soñador

Pero no soy el único

Espero que un día te unas a nosotros

Y el mundo entonces será mejor…

Sobre mediación y la Ley de eficiencia

Que nadie me diga cuando aterrizar.

Sobre mediación y la Ley de eficiencia

 

 

Rocio Sampere

Procuradora/Mediadora

 

Ahí tenemos a la justicia. Respetada por el ciudadano, con Magistrados y Laj que acceden con sacrificio, y con sacrificio personal siguen ahí, con el resto del cuerpo de tramitadores, auxilio… dándolo todo, y viendo cómo crecen exponencialmente el número de asuntos, sin posibilidad de ver un momento en el que sus conciencias descansen porque los expedientes dejen de reproducirse.

Y no hay prólogo de ley, o de proyecto de Ley, o de Directiva, que no nos recuerde que el ciudadano no está satisfecho,sobre todo porque el tiempo de resolución es cada vez mayor.

Y ahora la “Ley de Eficiencia” nos dice que debemos acudir antes de interponer una demanda a un “método adecuado de resolución de conflictos”, hay voces ya que dicen si, en contraposición, es que el acceso a los Tribunales no es “adecuado”…¡ las palabras hay que cuidarlas tanto¡.

El profesional jurídico tiene como objetivo ayudar al ciudadano a resolver sus conflictos. El acceso a la tutela judicial es un derecho constitucional del ciudadano y la falta de presupuestos para atender al exceso de judicialización no puede nunca ser un obstáculo para el justiciable, ni aún menos una carga de trabajo o económica,  para los funcionarios o los profesionales.

¿Es una buena iniciativa que acudir a otros medios de resolución de conflictos antes de la via judicial?  (requisito de procedibilidad)

En el ámbito de la prevención, hay quienes decimos que acudir a los Tribunales puede romper relaciones, y en los momentos que vivimos, si las empresas o las familias o las comunidades sufren la falta de comunicación y se puede evitar esto con terceros que les ayuden a superar barreras, se convierte en un factor necesario de pacificación social.

¿ Será una práctica dilatoria que al fin no tenga como objetivo evitar la judicialización excesiva?

Eso es un temor que tenemos sobre la mesa. Los mediadores estamos preparados para intentar “conquistar” en el sistema, evitar dilaciones, promocionar la buena fe. Ahora otros métodos que entran con la ley de eficiencia nos plantean dudas.

¿negociación? Existía y no daba frutos. ¿conciliación? Existía y léase lo mismo.

Pero abramos las manos y confiemos. Eso, entiendo, dependerá del rigor con que actuemos los profesionales, que estamos sujetos a rigurosos códigos éticos o deontológicos

¿Vemos razones a los métodos adecuados o alternativos antes de acudir a los tribunales?

si tenemos en los labios la palabra “ciudadano” entiendo que sí. No me voy a fijar en faltas de presupuestos o de medios en justicia, sino en la necesidad de adaptarnos al ciudadano actual, el de la tecnología, el  de internet y el “meta verso”. ¿es para ese perfil de ciudadano el de una justicia lenta, cara, que exige “ganar” la pregunta sería ¿Debemos seguir ante una justicia paternalista?

La medicina avanzó hace décadas, pasamos del método hipocrático o paternalista,  a reforzar la autonomía individual. Ya no impera el derecho del médico, sino el del paciente. Ya las segundas opiniones son un derecho reconocido e incluso recomendado por los propios profesionales.

El paternalismo es una interferencia en la libertad de la persona, autores como Dworkin, lo señalan así. Y se interfiere para conseguir bienestar o evitar daño Esa es  o debe ser la razón. Y cuando el paternalismo médico estaba en su momento, se podía no tener en cuenta al paciente, o incluso ocultarle diagnósticos para evitarle sufrimiento. Hoy se le reconoce autonomía. Él  paciente es el que debe decidir, se pide su consentimiento informado, para que sea él quien decida sobre lo que le afecta. (siempre hay límites, cuando hay falta de capacidad para tomar decisiones)

Ya nuestros abogados, nuestros Procuradores, ni tan siquiera nuestros Jueces, son quienes, como a Galeno, se les requería el saber absoluto y se les dotaba de poder absolutio de decisión. Más aun cuando nosotros mismos vemos que no podemos dar todo lo que queremos.  Si nos vienen hermanos para dividir una herencia, enviarles directos al proceso judicial nos deja ver el coste económico, temporal y de relaciones con la familia, nuestra ética no s reclama que les ayudemos a consensuar.

Cuantos Magistrados hay ya que derivan a mediación sus litigios cuando ven el daño que van sufrir las partes si el procedimiento judicial sigue adelante.

Desde el año 2008 en el que la Directiva 52/2008 del Parlamento Europeo ordeno introducir metidos alternativos de resolución de conflictos, estamos dándole vueltas al tema. Una tensión que une conceptos de derechos constitucionales con intereses. Yo creo que ahora ya es una cuestión moral.

Que nadie me diga cuando aterrizar

¿Quién debe decidir sobre mi propio bien? ¿no me consideran capaz de tomar mis decisiones? ¿si quiero acudir a un Tribunal, porque no?

El profesional de la justicia, abogado, procurador… debería concebir su profesión, como una fuente de información para que el ciudadano pueda acceder a resolver su conflicto en la forma que desee. Nuestra obligación es informar, sobre los riesgos, los costes, el camino a seguir.

Tendremos dos seres humanos frente a frente, escuchando y comprendiendo las capacidades y posibilidades de cada elección, , buscando siempre el bien del que padece el conflicto. La buena fe es un principio esencial.

Como madre, es la justicia que pido para mis hijos, la de poder elegir caminos, con quienes nos ayuden a ello informando, decisiones conjuntas, con profesionales entregados con capacidad de decidir desde un punto de vista epistemológico, viendo que el ser humano que nos pide ayuda debe tener una atención moral por encima de cualquier cosa.

Y que él decida cuando y dónde aterrizar.

DIA INTERNACIONAL DE LA CONCIENCIA

8 DE MARZO 2022 DIA DE LA MUJER

21 DE ENERO DIA EUROPEO DE LA MEDIACION