Bienvenidos

Empezamos hace años ya, allá por el 2007 cuando publicitaron el Anteproyecto de la Directiva Europea de Mediación, y empezamos dudando, nos preguntábamos ¿qué es la mediación? ¿quién es el mediador? ¿por qué sentarnos a dialogar? ¿cómo lo haremos si nuestra comunicación está bloqueada?

Muchos me decían que era mejor que decidieran otros por ellos. Yo no lo descarto, a veces si es así, sobre todo cuando tú lo decides.

Otras veces, veo que los clientes ceden su protagonismo para que otros resuelvan sus conflictos y unas veces quedan conformes y otras no; a veces me preguntan ¿Por qué dice eso en la demanda? ¿Por qué miente? Y les explico que son estrategias de defensa, no insultos, no mentiras. Que los profesionales sabemos lo que hay que decir para ganar… y no les complace, porque luego ellos se tienen que seguir viendo.

Y otras veces vemos que se consiguen sentencias muy favorables, pero inútiles, porque no se pueden ejecutar jamás. Y volvemos a percibir insatisfacción.

Y en estos años la mediación ha intentado hacerse hueco, con humildad. Los profesionales se han preparado con ahínco en el maravilloso mundo de las relaciones personales y de la comunicación. Y ahora el legislador ya nos completa la Ley 5/2012 con un Anteproyecto de “impulso” a la mediación. Y vemos que la mediación ya está aquí con fuerza.

Recuerdo esa canción de El sueño de Morfeo:

Dame tu voz, dame tu voz.
Para que la escuchen los demás
Para que lleguemos lejos
Para abrir caminos en la oscuridad

Porque se trata de eso, de que nos reconozcamos, a nosotros mismos, al otro, y nos sentemos a dialogar sobre nuestro conflicto; y consigamos acuerdos que sean responsables, que los cumplamos porque nosotros los hayamos decido, teniendo en cuenta nuestras posibilidades.

El mediador tomará tu voz, y la de las otras partes, y se escucharán todas, para llegar lejos, con soluciones pacificadoras y reales.

Si TÚ DECIDES MEDIACIÓN, habrás abierto la puerta al dialogo, ese que tanto necesita nuestra sociedad hoy, y con la ayuda de los mediadores, en un proceso formal, reconocido por la Ley, basado en la voluntariedad, la confidencialidad y la buena fe, lograrás acuerdos totales o parciales, adaptados a las posibilidades y necesidades de las partes.
Empezamos con ilusión esta página, y nos gustaría contar con vuestras opiniones.

Gracias, muchísimas gracias.

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